El escenario de este nuevo
episodio violento fue la bocamina ‘Papagayo’, ubicada en el sector Morena del
anexo de Vijus, una zona de geografía accidentada y difícil acceso.
Según el reporte oficial, el
personal de seguridad de la empresa Poderosa se trasladó al lugar tras escuchar
disparos durante la madrugada del 31 de diciembre de 2025.
El Comando Operacional del Norte,
que integra las acciones de la Policía Nacional y el Ejército, hizo oficial el
hallazgo de tres cuerpos sin vida con impactos de bala y la detención de dos
personas tras un enfrentamiento armado registrado en una zona de explotación
minera en Pataz, en la región La Libertad.
LA ESCENA DEL CRIMEN Y LA
INVESTIGACIÓN
La tesis principal apunta a que
los fallecidos y los detenidos habrían intentado ingresar de forma ilegal a la
concesión para sustraer material aurífero. Fue en esas circunstancias que se
desató el fuego cruzado.
La Fiscalía Provincial Mixta
Corporativa de Pataz ya ha tomado control de la escena. En el lugar, los
peritos del Departamento de Investigación Criminal de Huamachuco recogieron
como evidencia 11 casquillos de proyectil de arma de fuego. Los cuerpos han
sido trasladados a la División Médico Legal 2 de Trujillo para su
identificación plena mediante la necropsia de ley.
"A BALAZOS"
Más allá del parte policial, este
hecho desnuda la cruda realidad operativa de Pataz.
En estas zonas concesionadas, que
muchas veces son operadas por terceros encargados de procesar el mineral para
las grandes empresas, la seguridad se gestiona bajo una lógica de guerra.
Fuentes en la zona describieron
que la defensa de los socavones está en manos de seguridad privada, conformada
a menudo por soldados retirados del Ejército o marinos en retiro.
Debido a la oscuridad de los
túneles y la geografía pedregosa, la defensa ante la intrusión de criminales se
lleva a cabo mediante la violencia: "A balazos. Es la única forma en Pataz
en cómo se defiende el dinero".
CONFLICTO MINERO, NO COMUNAL
Es crucial distinguir el foco de
la violencia. Conflicto minero, no comunal
Como constató un equipo de RPP en
la zona, el conflicto está focalizado en los espacios de extracción minera y no
necesariamente en la población civil.
Este ha sido un reclamo constante
de las rondas campesinas, que criticaron medidas como la inmovilización social
obligatoria en los pueblos, cuando la "guerra" real ocurre a
kilómetros de distancia, en la profundidad de las minas concesionadas donde el
Estado muchas veces no llega de manera eficiente.
FUENTE: RPP